lunes, 23 de agosto de 2010

La palabra chucha

Cuando era niño y pregunté lo que quería decir chucha, mi madre decía que era una planta, que por cierto teníamos en portal de la casa y la señalaba. Luego, recuerdo me dijeron “chepa”, quedé más perdido, después supe que era vagina, (también se la conoce como sapo o concha) así se la nombra en Ecuador donde es una ‘mala palabra’, un insulto si le antecede una ‘buena palabra’: madre.

Al exclamar la sola palabra es asombro.

Vean lo que dice la Inciclopedia al respecto.




sábado, 21 de agosto de 2010

Significados



En nuestro léxico expresar esas dos palabras significa “no me importa”, “que se joda”, “allí se va”, “así queda”, “como salga”, eso en el tono “normal”, como en una conversación entre amigos, uno le dice al otro –tienes sucio el pantalón– a lo que le responde con levantamientos de los hombros –ah, que chucha– y siguen conversando. Es la manera más sana de la frase.

La frase (ecuatorianismo), toma otro sentido si se expresa con enfado, el sentido es hiriente, ofensivo; es decir “no te metas en mi vida”. Va acompañada del levantamiento de ambas manos hasta la altura del pecho, luego se lanzan hacia delante con fuerza a media altura, regresándolas a la altura de las ojeras y echándolas para atrás con un giro brusco de muñecas.

Existe otro que no denota quemeimportismo, es más bien de amenaza o advertencia. Ejemplo: ¡Qué chucha pasa!. Quien lo dice, se cree superior, es el único que lo puede decir en una situación de conflicto que presume, tiene que resolver.

La más peligrosa y la que realmente me preocupa es el “qué chucha” pensado, cuando se lo medita, luego de una decisión importante, la misma que implica un índice de maldad determinado, es más dañino que la palabra. Se sabe la consecuencia luego de decirlo, es el “qué importa” al máximo nivel y busca sobre todo la satisfacción personal.

Entonces nos encontramos con una frase de cuatro niveles:
1. Autómata (quemeimportismo simple).
2. Sentido (quemeimportismo egoísta).
3. Amenazador.
4. Pensado (quemeimportismo cruel).

Podríamos estar hablando de una cuarta característica que podría ser el Conformista, sin embargo lo introduzco dentro del Autómata, la forma mecánica de decirlo, que no implica sentimiento ni pensamiento, el conformista no siente ambición hacia nada, por lo tanto, no piensa ni siente.

viernes, 20 de agosto de 2010

La Bienvenida!


Bien venidos cyberlectores, este espacio es para tratar una teoría que vengo desarrollando por varios meses, me da vueltas en la cabeza y que va más allá de la sola expresión: “qué chucha”. La manifiestan los niños, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores y los que agonizan en algún hospital, o antes del suicidio.

Trataré en mayor cantidad el significante en tanto quemeimportismo, la manera más usual, casi displicente, aunque por cierto, de esta manera es menos peligrosa, pero que cuando se la piensa decir es más peligrosa que cualquier cosa.

¿Qué ecuatoriano no ha escuchado un “qué chucha” en su vida?

El weblog no pretende ser un espacio de rebeldía ante el sistema, ni un insulto diario a quien sea, este es un espacio que, con investigaciones a especialistas aclarará dudas, su ayuda es importante. La teoría se desarrolla principalmente en la ciudad de Portoviejo (foto) donde, para mi concepto es la ciudad del QUÉ CHUCHA!.

Queda la bienvenida hecha a todas y todos.